
Se conoce que los gitanos son originarios de Egipto y de su naturaleza de "egipcianos" la deformación léxica, poco a poco los convirtió en "gitanos".
Proncio era uno de los miles de gitanos que debían cumplir con la pragmática dada por los Reyes Católicos por la que debían abandonar el Reyno. Nuestro protagonista fue apresado por la Guardia Real en las afueras de Segovia y fue torturado en una mazmorra durante tres días antes de morir.
Durante ese tiempo, le amputaron uñas, le quemaron el pelo y le tensaron los brazos hasta desgarrárselos por las axilas ante su negativa de reconocer su condición gitana.
A las cuatro de la tarde del último día, su ensangrentada boca balbuceaba sus últimas palabras: -Que los mengués tomen vuestras almas y purguéis por esto.-
Al sexto día, del sexto mes del sexto año después de su muerte, los torturadores de Proncio cogieron fiebres, tuvieron convulsiones y sufrieron alucinaciones hasta morir de cruel locura.
Me ha encantado!!! "Al sexto día, del sexto mes del sexto año de su muerte..." Felicidades. Me he hecho seguidora. Un abrazo!
ResponderEliminar