
Desde mi ataúd reflexiono sobre los últimos acontecimientos de estos dos últimos días. ¿Casualidad o destino? ¿Naturaleza o sugestión?
Era un sábado sin fútbol, me encontraba aburrido, haciendo zapping delante del televisor. Aún no sé por qué, me quedé viendo un sortero de lotería primitiva.
15 - 23 - 6 - 20 - 22 - 18. Complementarios 4 y 6.
Cerré el televisor, el aburrimiento invitaba a acostarme. Me dormí al instante.
Sobre las cuatro me desperté para satisfacer los deseos de mi vejiga y al volver a acostarme me vino a la cabeza la combinación de la primitiva. Siempre me había gustado la numerología y solía jugar para mi mismo.
Así que jugué 15=M, 23=U, 6=E, 20=R, 22=T, 18=O.
Abrí los ojos alterado. ¿Qué maldita casualidad era ésa? ¿Y el 4 y el 6?
4=CH 6=E. ¿Qué quiere decir CHE?
Soplé aliviado, solo había sido una casualidad, miré el reloj, las 4:06. Abrí los ojos y mi corazón explotó.
Impresionante Sr. Capsir, nuestra vida está escrito pD. que miedo de condena.
ResponderEliminarMariela Álvarez